domingo, 23 de noviembre de 2008

25 años de cambios en busca de la igualdad

El proceso de cambio de la situación de la mujer en estos 25 años ha sido fruto de la compleja interrelación de factores demográficos, económicos, culturales, ideológicos y políticos. ¿Dicho cambio ha sido lo suficientemente profundo como para afectar a las estructuras sociales de tal manera que no tenga marcha atrás?


A lo largo del siglo XIX sufragistas y socialistas no cesaron de luchar por cambiar el destino asignando a las mujeres. Se centraron en conquistar el acceso a la esfera pública: el sufragio, el trabajo asalariado no proletario, la educación superior.

Ya en el siglo XX y tras la conquista de los derechos políticos, las mujeres comprobaron las enormes dificultades que comportaba su acceso igualitario al ámbito público, donde más que con un techo de cristal se topaban con un auténtico muro de hormigón armado. Constatar la insuficiencia de los derechos formales llevó al feminismo a un nuevo resurgir organizativo y a una etapa de gran vitalidad y creatividad teóricas.
En la denominada segunda ola del movimiento, en los años sesenta, y en continuidad con los planteamientos de la inclusión, se fundamentó la necesidad de establecer mecanismos sociales y políticos capaces de romper la dinámica excluyente del sistema patriarcal, como la discriminación positiva y las cuotas.

Desde el punto de vista político, la instauración en 1978 de un sistema político democrático en España fue un factor básico para que se produjeran cambios en la precaria situación de las mujeres. La aprobación de una constitución democrática, que ofrece al menos las posibilidades y los medios de lucha por la igualdad y, por tanto, por los derechos de las mujeres, ha sido un requisito fundamental para propiciar el cambio en el papel y en la vida de las mujeres en nuestro país.

A partir del análisis de diferentes parámetros consultados en el
INE (Instituto Nacional de Estadística) se evidencia una fuerte caída de la fecundidad, pasando el número medio de hijos por mujer en edad fértil de un 2,8 en 1976 al 1,35 en 2005. Así mismo, la edad media de maternidad se sitúa en torno a los 30 años y la de primer matrimonio en los 27 años, mientras que en 1976 estaba en los 23,5 años. Los hijos nacidos de madres solteras eran uno de cada cincuenta en 1976 y en 2005 uno de cada cinco partos son de madre soltera. Estos datos del ámbito familiar son consecuencia de la acelerada incorporación de las mujeres a distintos ámbitos de la sociedad, caracterizados por un mayor nivel de estudios, una mayor disponibilidad para insertarse en el mercado laboral, que retrasa tanto la edad de matrimonio, como la de llegada del primer hijo y el menor número de hijos que tenemos las mujeres.

En este contexto, hay que destacar, por otra parte, que en 1991, el 13.3% de los hogares eran unipersonales. Por lo que se refiere al porcentaje de familias monoparentales, es abrumadora la feminización de esta situación: 4 de cada 5 de estas familias está constituida por madres solas con hijos.
Posiblemente sea el parámetro “nivel educativo” de las mujeres el que de forma más ostensible muestre la evolución en los últimos años. Las mujeres representaban el 32% del alumnado en 1976 y en 2005 son el 54%.
Además, por lo que se refiere a los resultados académicos son también las mujeres las que destacan, representando los mayores porcentajes de estudiantes que finalizan sus estudios (60% tituladas). Por lo referido a los parámetros relativos al mercado de trabajo la incorporación a la actividad por parte de las mujeres y en relación con los hombres ha aumentado 27 puntos para el conjunto de España. Actualmente trabajan o buscan trabajo más de 8 millones y medio de mujeres, cerca del 60%, hace veinticinco años solo el 27%.



Otra manera de ver la igualdad, Corto realizado en el concurso maraton de 24 horas de Animamax perteneciente al festival de Pozuelo de Alarcon de Animadrid.




El parámetro más llamativo es el relativo a la población parada, pues pone de manifiesto a la vez la progresiva y masiva incorporación de las mujeres a la actividad laboral, así como el alto índice de mujeres en situación de desempleo, evolución que se consolida definitivamente a partir de los años noventa. En el año 1981, por cada 100 españoles parados había 48 mujeres; lo que contrasta fuertemente con las 139, mujeres paradas por cada 100 hombres del año 2001. Todos estos datos ratifican el desequilibrio en el momento actual en las diferentes evoluciones entre el cambio de actitudes y valores de las mujeres, sus niveles de formación y disposición para trabajar y las posibilidades reales de incorporación a la vida activa en igualdad de condiciones que los hombres que nuestra sociedad española les ofrece.

Las mujeres siguen siendo una minoría en todos los ámbitos de poder, especialmente en los órganos de dirección y de toma de decisiones. Este último aspecto sólo ha comenzado a cambiar en determinados ámbitos del poder político (parlamentos, partidos políticos, poder municipal) pero apenas ha conseguido modificarse en los ámbitos de poder social, económico, e institucional de nuestras sociedades

Hoy, las mujeres tenemos reconocidos y garantizados los derechos civiles políticos y sociales de todo ciudadano, pero ¿podemos ejercerlos en la misma medida que los hombres?
La realidad cotidiana muestra cómo las limitaciones y obstáculos de diversa índole operan de manera muy diferente sobre las mujeres, impidiéndoles de forma individual y/o colectiva el ejercicio pleno de los derechos que les han sido reconocidos. Es sobre las mujeres donde inciden de forma más evidente las situaciones de precariedad y las que con más frecuencia son víctimas de la violencia. Siguen siendo las responsables del trabajo doméstico y del cuidado de niños, ancianos y enfermos y, por tanto, las que más padecen la debilidad de los sistemas sociales de protección y/o los retrocesos de los servicios públicos. Sobre las mujeres siguen pesando las huellas de una mentalidad sexista y patriarcal que influye en todos los ámbitos.

Y, todo ello, en veinticinco años de democracia, evidentemente, democracia inacabada, pero principal factor de impulso en los cambios acontecidos en el papel de la mujer en el ámbito público (de la economía, de la política) y en el privado (de la familia), como campos determinantes de la vida de todos los seres humanos que, durante mucho tiempo, han estado asignados de forma excluyente en función del sexo.

Superar el actual “déficit democrático”, profundizar en la construcción igualitaria de la sociedad española implica de forma relevante que las mujeres se incorporen y participen de manera equilibrada en todos los ámbitos de decisión de la vida pública, a la vez que se asuma como responsabilidad compartida por hombres y mujeres todo lo que acontece dentro de los hogares.

La promoción de la igualdad de la mujer es una tarea de carácter transversal, que cruza todos los sectores y forma parte de ellos.



El tenerla en cuenta constituye no sólo un imperativo moral, sino también una necesidad que se transforma en una tarea concreta no para las mujeres, sino para todos los agentes involucrados en el proceso: gobiernos, trabajadores, empresarios, ONGs, organismos internacionales, etc. Entre otros muchos aspectos, porque una política de igualdad de oportunidades y trato en la formación y en el empleo no sólo es una cuestión de justicia social sino que es un factor de desarrollo económico y social. Se halla estrechamente vinculado a una adecuada gestión de los recursos humanos, conduce a una valorización y optimización de las posibilidades de todo el capital humano (hombres y mujeres) que, en último término, incrementará la competividad de las empresas y del país.

Para más información consulta los siguientes artículos:

lunes, 17 de noviembre de 2008

España pierde 7 plazas en el índice de disparidad entre géneros

El miércoles 12 de noviembre se presentó en Ginebra (Suiza) el Informe Global de Disparidad entre Géneros 2008 (The Global Gender Gap Report 2008) publicado por el Foro Económico Mundial. Los resultados del informe pueden interpretarse como la tasa en que se ha reducido la disparidad entre hombres y mujeres en cuatro áreas: participación y oportunidades, nivel educativo, poder político y salud. El Informe contiene perfiles detallados de 128 países.

Ocho países europeos se encuentran entre los diez mejores países del mundo y catorce entre los primeros veinte. Entre ellos figuran Alemania (11), Reino Unido (13), Suiza (14), Francia (15), España (17) y Moldavia (20), además de los cinco países nórdicos, Irlanda, los Países Bajos y Letonia.

España, anteriormente en el décimo lugar, pierde siete plazas este año, debido a la mayor diferencia en la percepción de la igualdad salarial para un trabajo similar y el porcentaje de mujeres en los cargos de nivel ministerial, aunque España sigue siendo uno de los mejores países sobre esta variable.
Suiza y Francia son, en cambio, los países que más posiciones han escalado. París ha avanzado 36 posiciones tras disminuir las brechas de los salarios e incrementar las figuras femeninas en todos los escenarios políticos franceses, sobre todo el gabinete del presidente Sarkozy, que lo coloca en el cuarto nivel mundial. El listado lo encabezan cuatro países nórdicos. Noruega a la cabeza con una disminución de la brecha de género del 82.39%. Le siguen Finlandia (81.95%), Suecia (81.95%) e Islandia (79.99%).



Los tres primeros clasificados han reducido algo más del 80% la disparidad entre géneros, mientras que el país clasificado en última posición sólo ha disminuido un poco más del 45% de su disparidad. De los 128 países analizados en 2007 y 2008, más del 75% han mejorado sus resultados generales, sugiriendo un progreso global hacia la igualdad entre los hombres y las mujeres.
"Una mayor representación de la mujer en posiciones de liderazgo en gobiernos y entidades financieras es vital tanto para hallar soluciones a la crisis económica actual, como para evitar turbulencias futuras.", ha señalado Klaus Schwab, fundador y Presidente Ejecutivo del Foro Económico Mundial.

El Foro Económico Mundial continúa ampliando su cobertura geográfica en el Informe
The Global Gender Gap Report 2008 (Idioma inglés).Con un total de 130 países, el informe de este año provee una nueva percepción de las disparidades entre hombres y mujeres, que representan más del 92% de la población mundial. Trece de las catorce variables utilizadas para crear el índice provienen de indicadores disponibles públicamente de organizaciones internacionales, como la Organización Internacional del Trabajo, el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud.

El Informe creado por el
Foro Económico Mundial mide la magnitud de la disparidad entre géneros en cuatro áreas críticas de desigualdad entre hombres y mujeres: participación y oportunidad económicas, resultantes de salarios, niveles de participación y acceso a empleos altamente cualificados. Nivel educativo, resultante del acceso a la educación básica y superior.Poder político, resultante de la representación en las estructuras de tomas de decisióny como última variable la salud y supervivencia, resultantes de la esperanza de vida y el ratio de género.
Si necesitas más información:
Aquí hallará los aspectos principales
por países del Informe.O descárgate el Índice Global de Disparidad entre Géneros Mundial 2008 formato Excel.

domingo, 9 de noviembre de 2008

La Mujer a través del objetivo de los grandes fotógrafos del siglo XX

La muestra 'Mujeres en Plural', recién inaugurada, recoge 98 fotografías, de 58 autores, de los que 19 son mujeres. La exposición presenta fotografías del género documental, del fotoperiodismo y de la fotografía de moda. Artistas como Berenoce Abbott, Man Ray, Rodchenko, Cartier-Bresson o William Klein, cuelgan de las paredes de la Fundación Canal hasta el día 4 de enero de 2009.

El siglo XX ha sido el siglo de la mujer y lo femenino, durante este tiempo la mujer ha conseguido evolucionar y dar un giro radical a su papel en la sociedad. "Los cambios conseguidos por la mujer en el siglo XX representan la mayor revolución de los últimos 100 años. Esta exposición es la unión entre los mayores fotógrafos del siglo con el tema más grande", ha explicado la comisaría, Lola Garrido. Por ello, la mujer siempre ha estado en el objetivo de los autores más importantes de la fotografía como se contempla en la exposición "Mujeres en plural”.

"No es una muestra en la que el concepto sea la mujer, sino que trata de profundizar en el retrato de la mujer retratada", comentó la comisaría Lola Garrido que ha planteado un recorrido libre en el que la organización responde a "una sutil línea en la que se unen todos los fotógrafos". La imagen tiene la capacidad de capturar el tiempo en un instante, y de ahí su poder de evocación y sugerencia. No se debe pues renunciar a acercarse a la muestra con el objeto de conocer a través de la imagen, que debido a los rasgos que le son inherentes ofrece la posibilidad de interconectar diversos instantes, pudiéndose reconstruir de esta manera cualquier proceso. Por lo tanto, frente al monopolio casi absoluto del discurso escrito, la imagen permite, debido a esos rasgos mencionados, acercarse al conocimiento de la Historia de la Mujer.

Aunque la muestra no obedece a criterios cronológicos ni pretende convertirse en una radiografía histórica ni antropológica, en ella se recoge la evolución que ha experimentado el mundo femenino durante el siglo pasado, en el que "la revolución auténtica ha sido la de la mujer".
Es la representación femenina en toda su plenitud y extensión: mujeres famosas y anónimas, guapas y feas, luchadoras, glamurosas y amas de casa, todas juntas en una exposición. Mujeres eróticas, sofisticadas, glamurosas, actrices, deportistas, agresivas, trabajadoras o modelos, no todas bellezas clásicas, la exposición ofrece la visión de una mujer poliédrica "que puede ser todas las mujeres, con aristas y sin concesiones. Amplia de miras y horizontes".
'Mujeres en plural' incluye también una muestra de retratos anónimos y de pequeño formato que representan a la mujer en su faceta más familiar e íntima. Capturan lo cotidiano, sin poses ni un concepto claro.
El resultado es una mirada general hacia un mundo femenino repleto de sutilezas y abierto a todo tipo de interpretaciones.
Y todo ello a través de la mirada de los mejores. La fotografía documental de Berenice Abbott, Bill Brandt, Boubat, Elliot Erwitt, Inge Morath o Keïta Seydou; el fotoperiodismo de Cartier-Bresson, Dorothea Lange o la fotografía de moda de la mano de Lillian Bassman, Cecil Beaton, Gundlach, William Klein, Marcus Leatherdale, Munkacsi o Irving Penn.

Algunas de las fotografías:

El 'glamour' es una de las facetas femeninas representada más veces en la exposición, que pretende mostrar la evolución que ha experimentado el mundo femenino en el siglo pasado. En la foto, la actriz Daryl Hannah. (Foto: Michel Comte/Fundación Comte)







La exposición quiere representar la pluralidad de las mujeres, su vertiente femenina y delicada, pero también la versión urbana y dinámica. (Foto: Elliott Erwitt / Magnum Photos)



Las mujeres destacan por su singularidad. No todas son bellezas clásicas y glamurosas. Están también las luchadoras y las anónimas. (Foto: Dorothea Lange Collection/Oakland Museum of California)









El retrato femenino ha sido una de las predilecciones de los fotógrafos y una de las formas de lucha por los derechos de las mujeres también. Aquí, la activista social Dorothy Whitney, con corte de pelo a lo 'garçon', vestida con una corbata y sujetando un cigarrillo, símbolos marcadamente masculinos. (Foto: Berenice Abbott/Howard Greenberg Gallery)


La fotografía de moda es una de las presencias más asiduas de la exposición. Muchos de los fotógrafos presentes en la exposición han sido pioneros de la instantánea de moda que, en los años 60, pasó a ser una plataforma desde donde se exhibían los mejores profesionales del momento. (Foto: Cathleen Naundorf)


En los siguientes enlaces puedes ver la noticia en imágenes (video de YouTube 36 segundos) o saber los horarios de la Fundación Canal.
O quizás prefieras ver Imágenes de la exposición (video resumen creado por la Fundación Canal).

domingo, 2 de noviembre de 2008

Frida Kahlo creó arte a partir de su sufrimiento

Frida Khalo (1907-1954), artista de origen mejicano, se consagró como una de las figuras más importantes del siglo XX. Actualmente su producción pictórica cuenta con apenas 200 obras de arte, pero la verdad es que su obra, su imagen y su vida suscitan gran curiosidad y profunda admiración.
Cinco décadas después de su muerte, Frida continúa ejerciendo una enorme fascinación por el halo de controversia que la rodeó, sus amores difíciles y su sufrimiento físico.


Frida Khalo nació en Cayoacán (México), a los seis años le diagnosticaron la enfermedad de la polio, lo que marco toda su infancia. Siempre fue una niña revolucionaria, en las reuniones con sus familiares se vestía de hombre para hacer de rabiar a sus padres.
En 1925, regresando de la escuela en autobús, Frida se vio involucrada en un trágico accidente, que casi le cuesta la vida, y que le dejó secuelas que influyeron en ella el resto de su vida. Se partió la columna vertebral, la clavícula, varias costillas, la pelvis, y se fracturó una pierna en once lugares distintos. Se vio obligada a pasar largas temporadas de reposo absoluto en la cama tras el accidente. Su madre, deseosa de proporcionarle una distracción que transformase aquella situación en más tolerable, le regalo un caballete y una caja de acuarelas y aburrida, empezó a pintar. Este pasatiempo momentáneo terminaría por ser la pasión de su vida. "Yo pinto mi propia realidad, lo único que sé, es que pinto porque lo necesito, y pinto lo que se me ocurre, sin más consideraciones." Durante esta primera época pintó retratos de personas cercanas a ella, predominan los colores oscuros y la luz proviene del rostro de los modelos.




Frida nunca tuvo coraje de representar el accidente de autobús en una de sus pinturas, pero en cambio, si que pintó los momentos anteriores en la parada del autobús, característico del humor negro de la artista.
En 1927 se afilia al Partido Comunista y se adhiere a un grupo de intelectuales entre los que se encuentra Tina Modotti, Julio Antonio Mella y Diego Rivera. En este periodo la artista comienza a crear su propia imagen de belleza, adopta los trajes y joyas típicos de las mujeres de Teuhantepec (Oaxaca). Frida se expresaba en un lenguaje tan enérgico y colorido como sus pinturas, defendiendo la dignidad de los individuos, el orgullo de los indígenas y mestizos, y denunciando cualquier restricción a la libertad.






En 1929, Frida contrajo matrimonio con el muralista Diego Rivera. Fue un matrimonio apasionado, y alocado, entre dos personas de caracteres extremadamente fuertes.
Viajó con él a los EEUU donde vivió año y medio. En 1932, Frida sufrió un aborto y cayó en una gran depresión, pidió que le llevasen el feto de su hijo para que lo pudiese pintar. Evidentemente eso no ocurrió y la artista se conformo con algunas ilustraciones que le suministraron los médicos y Diego, a partir de las cuales comenzó a realizar esbozos de esta obra que tiene por título el nombre del hospital donde fue internada, Hospital Henry Ford.

El cuadro muestra su figura desamparada en el medio de una cama enorme ensangrentada. Partiendo de su vientre seis elementos están unidos por cintas rojas como si fuesen cordones umbilicales que ella coge en su mano.





En la cabecera de la cama un caracol, trata de simbolizar la lentitud del aborto, en el centro un feto masculino, el hijo deseado. A la izquierda un modelo anatómico que alude a sus fracturas en la columna. Abajo en el centro una orquídea, que le regalo Diego y por último el hueso de la pelvis, que ella se fracturó en el accidente de autobús.


A lo largo de su vida, y debido a las secuelas del accidente, se sometió a unas treinta operaciones; recurriendo al tequila para calmar el dolor. En muchos de sus cuadros quedan reflejados estos años de sufrimiento. A menudo se retrataba a si misma con un collar de espinas, clavos, o con cortes en el cuerpo, a modo de expresar su dolor. Ella decía: "Mi pintura lleva un mensaje de dolor. Ha completado toda mi vida."

Durante su matrimonio, se sucedieron los amantes por parte de ambos conyugues. Frida y Diego se divorciaron, pero antes de que transcurriera un año, se volvieron a casar. Frida era tan infiel como su marido, y tuvo como amantes tanto a mujeres como a hombres. Algunos de sus amantes fueron: Georgia O'Keefe, María Felix, León Trotsky, y Nickolas Muray.
A pesar de las infidelidades, refiriéndose a su marido, Frida decía: "Ser la mujer de Diego es la cosa mas maravillosa del mundo. Yo le dejo jugar al matrimonio con otras mujeres. Diego no es el marido de nadie y nunca lo será, pero es un gran compañero". Por otro lado también decía: "He sufrido dos grandes accidentes en mi vida: uno fue en autobús, y el otro Diego. Este tipo de contradicciones son una muestra del tipo de relación turbulenta que tenía la pareja.

Aunque ella no estaba de acuerdo, a Frida a menudo se le identifica con la pintura surrealista. Con la ayuda de los pintores: Andre Bretón, y Marcel Duchamps, Frida pudo exponer algunos de sus cuadros en Los Estados Unidos y Europa. En 1943 fue nombrada profesora de pintura en La Esmeralda, La Escuela de Bellas Artes del Ministerio de Educación. En ese mismo año fue invitada a participar en la exposición “Mujeres Artistas” en la galería Art of This Century de Peggy Guggenheim en Nueva York.




En Abril de 1953 tuvo lugar en México su única exposición individual en vida. Se realizo en la Galería de Arte Contemporáneo y a pesar de tener recomendado por los médicos su no asistencia, Frida llego en ambulancia, en su cama, y se convirtió en parte de la misma.
Os recomiendo:


Vida y Tiempos (Parte 1.Video YouTube Tiempo 8.16 minutos)
Vida y Tiempos (Parte 2.Video YouTube Tiempo 7.38 minutos)


Si os apetece contemplar el resto de obras de esta artista las podeis encontrar en cualquiera de estos enlaces:

Página oficial de Frida Kahlo
Museo Frida Kahlo